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Vitiligo en el consultorio: escalas VASI y VETF, diagnóstico y seguimiento

Vitiligo en el consultorio: escalas VASI y VETF, diagnóstico y seguimiento

Por Daniel Tapia · 29 de septiembre, 2026 · 9 min de lectura

El vitiligo es una de las enfermedades dermatológicas más frecuentes en México y, al mismo tiempo, una de las que genera mayor impacto psicológico en los pacientes. A pesar de eso, sigue siendo una patología en la que la documentación clínica es inconsistente: muchos expedientes registran solo "placas acrómicas" sin cuantificar la extensión, sin fotografías comparativas y sin escalas validadas. El resultado es que, cuando el paciente regresa seis meses después, es casi imposible determinar objetivamente si hubo progresión o repigmentación.

Esto tiene consecuencias prácticas. Con la llegada de los inhibidores de JAK (ruxolitinib tópico, baricitinib sistémico) como alternativas terapéuticas en vitiligo no segmentario, la documentación de la extensión y del seguimiento se vuelve imprescindible para justificar el tratamiento ante aseguradoras. Sin escalas aplicadas correctamente y sin fotografías estandarizadas, la autorización se complica o se rechaza.

Esta guía explica cómo documentar el vitiligo de forma sistemática desde la primera consulta: qué escalas usar, cuándo y cómo aplicarlas, qué estudios solicitar en el diagnóstico diferencial y qué debe contener el expediente para que el seguimiento sea clínicamente útil y médico-legalmente sólido.

Clasificación del vitiligo: base indispensable para el plan de tratamiento

Antes de elegir la escala de severidad, el expediente debe registrar la clasificación del vitiligo, porque el tratamiento y el pronóstico difieren significativamente entre tipos:

El expediente debe registrar el tipo de vitiligo con base en la distribución observada en la primera consulta, y actualizarlo si el patrón cambia en el seguimiento. Un vitiligo clasificado como focal que en la siguiente consulta muestra nuevas lesiones contralaterales debe reclasificarse como no segmentario.

Luz de Wood: obligatoria en el diagnóstico y el seguimiento

La exploración con luz de Wood es una herramienta diagnóstica esencial en vitiligo que debe documentarse en el expediente como parte del examen físico. En luz UV de onda larga (365 nm), las lesiones de vitiligo emiten una fluorescencia azul-blanca brillante por ausencia de melanina, que contrasta claramente con la piel circundante y con otras manchas hipopigmentadas que no presentan este fenómeno.

Su utilidad clínica en el consultorio es doble: en el diagnóstico, permite delimitar lesiones no visibles a simple vista en fototipos bajos o en zonas de poca iluminación; en el seguimiento, es la herramienta más sensible para detectar repigmentación perifolicular incipiente — los primeros puntos de color que aparecen dentro de la lesión antes de que sean visibles a la luz blanca.

El expediente debe registrar: resultado de la exploración con luz de Wood (positivo/negativo para fluorescencia azul-blanca), zonas evaluadas y, si es posible, fotografías bajo luz de Wood para comparación futura. Muchos smartphones con la aplicación adecuada o filtros específicos pueden documentar esto de forma práctica en el consultorio.

La escala VASI: cómo calcularla en consulta

El Vitiligo Area Scoring Index (VASI) es la escala de extensión más utilizada en ensayos clínicos y la de mayor aceptación entre aseguradoras mexicanas para justificar tratamientos de alto costo en vitiligo no segmentario. Mide el porcentaje de superficie corporal afectada por región anatómica y lo pondera por el grado de despigmentación en cada área.

El cálculo se basa en dos variables:

La fórmula para cada región es:

VASIregión = % área afectada × factor de despigmentación
VASI total = Σ VASI de todas las regiones

El puntaje máximo teórico del VASI es 100 (100% del cuerpo completamente despigmentado). En la práctica clínica, los pacientes con vitiligo generalizado extenso suelen tener puntajes entre 20 y 50. La escala es sensible al cambio: una reducción del 50% del VASI basal (F50 VASI) se considera respuesta significativa en los ensayos de inhibidores de JAK y es el umbral que muchas aseguradoras solicitan para continuar el tratamiento.

Región % SC total Área afectada (%) Factor despigm. VASI parcial
Cabeza y cuello 9% ____% ____ ____
Tronco anterior 18% ____% ____ ____
Tronco posterior 18% ____% ____ ____
Extremidades superiores 18% ____% ____ ____
Genitales 1% ____% ____ ____
Extremidades inferiores 36% ____% ____ ____
VASI Total ____

La escala VETF: actividad y estadificación en un solo instrumento

El Vitiligo European Task Force Assessment (VETF) es una escala más completa que el VASI porque no solo mide la extensión sino también el estadio de la lesión y la actividad de la enfermedad. Es útil en la práctica clínica cuando se quiere determinar si el vitiligo está en progresión activa o estabilizado, información clave para decidir entre tratamientos despigmentantes, repigmentantes o de mantenimiento.

El VETF evalúa tres dimensiones:

1. Extensión (E)

Porcentaje de superficie corporal afectada calculado con la regla de los palmos. Se registra como un porcentaje del total. Equivalente al componente de área del VASI.

2. Estadio (S)

Evalúa la profundidad de la despigmentación y la presencia de pelos blancos en las lesiones. Se puntúa por región de 0 a 3: 0 = sin lesiones, 1 = parcialmente despigmentada, 2 = completamente despigmentada, 3 = despigmentada con pelos blancos (leucotriquia). La leucotriquia indica pérdida de melanocitos foliculares, lo que reduce significativamente el pronóstico de repigmentación.

3. Progresión (P)

Determina si la enfermedad está activa o estable. Se evalúa comparando con la consulta previa y con el fenómeno de Köbner (aparición de lesiones en zonas de trauma). Puntúa de -1 (repigmentación espontánea) a 0 (estable) a +1 (progresión leve) a +2 (progresión marcada, Köbner activo).

El VETF es especialmente útil en el seguimiento porque permite detectar si el tratamiento está deteniendo la progresión (P cambia de +1/+2 a 0) antes de que sea visible la repigmentación (que puede tardar meses). Para el expediente, registrar el VETF en cada visita proporciona una narrativa clínica objetiva del curso de la enfermedad.

Consejo práctico: En la primera consulta, aplica ambas escalas (VASI y VETF) y documenta fotografías estandarizadas. En las consultas de seguimiento (cada 3 meses), basta con actualizar el VASI para comparar extensión y el componente P del VETF para evaluar actividad. El VETF completo puede repetirse cada 6 meses o antes de cambiar el esquema terapéutico.

Estudios de laboratorio: cuándo solicitar y qué buscar

El vitiligo no segmentario tiene una fuerte asociación con otras enfermedades autoinmunes, particularmente tiroideas. La evidencia indica que entre el 15 y el 25% de los pacientes con vitiligo generalizado tienen enfermedad tiroidea autoinmune concomitante (tiroiditis de Hashimoto o enfermedad de Graves). Esta comorbilidad puede estar subclínica al momento del diagnóstico.

Los estudios de laboratorio que deben considerarse al diagnóstico de vitiligo no segmentario son:

No todos los pacientes necesitan el panel completo en la primera visita. En adultos jóvenes con vitiligo focal estable y sin síntomas sistémicos, puede iniciarse con TSH, anti-TPO y BH. Si hay síntomas específicos o historia familiar de autoinmunidad, el panel se amplía. El expediente debe documentar qué estudios se solicitaron, cuándo y los resultados, incluyendo las referencias a los rangos de la institución que los procesó.

Fotografías clínicas: protocolo básico para el seguimiento

Las fotografías son la herramienta de seguimiento más valiosa en vitiligo. Son más informativas que las escalas para capturar la distribución exacta, la calidad de la repigmentación y los cambios en zonas difíciles de medir con palmos. El problema no es si tomarlas, sino cómo tomarlas de forma que sean comparables entre visitas.

El protocolo mínimo para fotografías de vitiligo incluye:

Zona facial: si el vitiligo afecta cara, toma siempre fotos con el paciente sin maquillaje y con el cabello recogido. La repigmentación facial con inhibidores tópicos de JAK suele ser más rápida y dramática — documentarla bien es clave tanto clínicamente como para la satisfacción del paciente.

Inhibidores de JAK en vitiligo: qué debe contener el expediente

El ruxolitinib tópico al 1.5% es el primer tratamiento aprobado específicamente para el vitiligo no segmentario en adultos (FDA, 2022; acceso en México a través de compra de importación o ensayos clínicos). El baricitinib sistémico está siendo evaluado en ensayos fase 3. Cuando estos tratamientos son cubiertos por seguros o planes de salud, la documentación previa es determinante para la autorización.

El expediente debe demostrar, de forma cronológica y objetiva:

1

Diagnóstico confirmado de vitiligo no segmentario con clasificación documentada, hallazgos a la luz de Wood y, si se realizó, histopatología compatible.

2

Extensión basal documentada con VASI (y VETF si es posible) antes de iniciar el tratamiento propuesto. Sin VASI basal, no es posible demostrar respuesta al tratamiento.

3

Tratamientos previos fallidos con fechas, dosis y duración: corticosteroides tópicos, inhibidores de calcineurina (tacrolimus, pimecrolimus), fototerapia NB-UVB. La aseguradora necesita evidencia de falla a tratamientos de primera línea antes de autorizar opciones de mayor costo.

4

Impacto psicológico documentado: escala DLQI (Dermatology Life Quality Index) o cuestionario VitiQoL. Las aseguradoras valoran el impacto en calidad de vida como criterio de severidad funcional adicional a la extensión.

5

Fotografías comparativas (basal vs. consulta de evaluación de respuesta) que muestren la evolución de forma visual objetiva. Las fotografías bajo luz de Wood son especialmente convincentes para demostrar repigmentación.

Frecuencia de seguimiento y qué documentar en cada visita

El vitiligo es una enfermedad crónica que requiere seguimiento a largo plazo. La frecuencia depende de la fase clínica y del tratamiento:

Fase Frecuencia Qué documentar
Diagnóstico inicial Primera consulta Clasificación, VASI, VETF completo, luz de Wood, fotos estándar + luz de Wood, laboratorios, DLQI
Inicio de tratamiento 1-2 meses Tolerabilidad, efectos adversos, adherencia, fotos
Seguimiento activo Cada 3 meses VASI actualizado, VETF-P (actividad), fotos comparativas, evaluación de respuesta
Enfermedad estable Cada 6 meses VASI, VETF completo, fotos, comorbilidades autoinmunes, TSH anual
Progresión o recurrencia A demanda + 1 mes VASI y VETF al momento de la progresión, ajuste terapéutico documentado con justificación

Diagnóstico diferencial: qué documentar cuando no es vitiligo

El vitiligo tiene varias condiciones que pueden parecerse clínicamente, especialmente en fototipos altos (frecuentes en México). El expediente debe documentar el razonamiento diagnóstico cuando hay duda, incluyendo las condiciones que se descartaron y por qué:

En los casos donde el diagnóstico no es claro a la exploración, la biopsia de piel (histopatología) puede ser definitiva: en vitiligo activo se encuentran melanocitos ausentes en la epidermis con infiltrado linfocitario periférico a la lesión. En lesiones estables sin actividad, solo ausencia de melanocitos sin inflamación significativa.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo está indicada la biopsia en vitiligo?

La biopsia de piel no es necesaria en la mayoría de los casos de vitiligo clínicamente típico, especialmente cuando la distribución, la luz de Wood y la evolución son características. Se indica cuando hay duda diagnóstica con condiciones como lepra, síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada, micosis fungoide hipopigmentada o cuando el paciente va a recibir un tratamiento de alto costo y se requiere confirmación histológica para la autorización por parte de la aseguradora. En ese caso, documenta en el expediente la indicación de la biopsia, la técnica empleada (punch o escisional), el sitio de toma (borde activo de la lesión) y el resultado con el reporte de patología.

¿El estrés emocional realmente desencadena brotes de vitiligo?

Sí, existe evidencia de que el estrés psicológico puede actuar como desencadenante o amplificador de la actividad del vitiligo, probablemente a través de mecanismos neuro-inflamatorios e inmunomoduladores. Es importante documentar en el expediente si el paciente refiere un evento estresante previo al inicio o a un brote, no solo porque ayuda a entender la historia natural en ese paciente específico, sino porque orienta hacia intervenciones complementarias (psicología, técnicas de manejo del estrés) que pueden mejorar el pronóstico clínico a largo plazo.

¿Hay zonas del cuerpo con mejor pronóstico de repigmentación?

Sí, y es importante comunicarlo al paciente y documentarlo en el expediente al iniciar el tratamiento para establecer expectativas realistas. Las zonas con mejor pronóstico de repigmentación son: cara (especialmente región periocular y perioral), cuello y tronco. Las zonas con peor pronóstico son: extremidades distales (manos y pies, especialmente falanges distales), zonas articulares (codos, rodillas) y zonas acrales. Las lesiones con leucotriquia tienen pronóstico significativamente peor independientemente de la zona, porque la repigmentación depende de melanocitos foliculares que en estos casos ya no están presentes.

¿Qué es el fenómeno de Köbner y cómo lo documento?

El fenómeno de Köbner (o isomórfico) en vitiligo es la aparición de nuevas lesiones acrómicas en zonas de trauma físico o irritación cutánea: cicatrices quirúrgicas, rasguños, zonas de presión crónica, quemaduras solares, sitios de flebotomía. Es un indicador de actividad de la enfermedad. Para documentarlo en el expediente, registra si el paciente reporta nuevas lesiones en sitios de trauma previo, toma fotografía del sitio si es posible y actualiza el componente de progresión del VETF a +1 o +2 según la extensión. La presencia de Köbner activo suele indicar que el tratamiento actual no está controlando la enfermedad.

¿Se puede solicitar la fototerapia NB-UVB como cubierta por el seguro?

En México, la cobertura de fototerapia NB-UVB varía significativamente según la aseguradora y el plan. Para solicitarla, el expediente debe incluir: diagnóstico documentado de vitiligo con extensión que justifique el tratamiento sistémico (generalmente más del 5-10% de superficie corporal), registro de tratamientos tópicos previos y su duración, y la justificación médica de por qué la fototerapia está indicada en ese paciente específico. Si la aseguradora no cuenta con red de centros de fototerapia, puede cubrirse la compra de unidades domésticas de NB-UVB, pero esto requiere una justificación aún más detallada y es menos frecuente.

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